Por qué no me he presentado a los Premios Bitácoras.com
Ni a los Bobs ni a los 20blogs, aclaro. No hay nada personal de por medio.
Pues porque nunca ningún usuario, visitante, suscriptor o fan (tenía uno hace un tiempo) de mi blog me lo han pedido. Ni siquiera sugerido, oiga. Supongo que no les hace falta para acudir al blog y entretenerse un rato mientras pillan alguna que otra noticia.
Fijándome en las estadísticas del blog, resulta que el promedio de permanencia de cada visita es de 1 minuto y poco, no sé si una cifra habitual en la bogosfera pero que en todo caso da para poco. Los blogs tienen eso de bueno: que hay muchos y son gratis, por lo que no nos sentimos obligados a nada como lectores. Yo mismo tengo una métrica lectora que baja del minuto por post consultado.
Una estrategia, también hay que decirlo, indispensable si uno aspira a pasar por cientos de blogs cada día.
Leemos rápido (excepto nuestro propio blog, al que le damos bastantes revueltas) y no nos paramos a animar al editor a otras aventuras.
La aventura de presentarse a unos premios corre pues por cuenta propia. Supongo que el gusanito del ego estimula la tentación de conseguir un certificado que revaloriza nuestra marca, algo a que todo profesional debe aspirar.
Pero es hora de contar la aventura de un conocido. Llevaba años escribiendo guiones y probando planos y secuencias, y ha había filmado dos o tres cortos cuando decidió presentarse a un premio que se otorgaba por votación popular en Internet. A partir de entonces, todo fueron emails y SMS recordándonos a sus amigos, familiares, amigos de sus familiares y familiares de sus amigos que vistásemos tal página para votar. Semanas, meses, insistiendo en el voto como si viviésemos en plena campaña electoral con el candidato en casa.
Al final, ganó. Pero yo salí exhausto.
Otras historias, cercanas y algunas en primera persona, enturbian los premios literarios y los jurados de sombras sospechosas, confirmadas en demasiadas ocasiones.
Y si no hay tráfico de influencia se da cierta desmesura. En una ocasión fui miembro de un premio teatral y me entregaron 30 obras para seleccionar a los aspirantes al premio en un plazo inferior a una semana.
¿Cómo puede un jurado dirimir entre miles de blogs que se presentan para estos Premios Bitácoras.com?
El voto popular (demasiado inducido por abajo) y el profesional (demasiado desvalido por arriba) me parecen insuficientes para asumir la misión histórica de NO dar un premio a determinados blogs que se le merecen o para darlo a otros que después se pasan años presumiendo de tal distinción.
Sin embargo, la realidad es imperfecta, y seguramente los Premios deben existir. ¿Qué sería de la literatura sin el Planeta?: la gente apenas compraría novelas


30 de Noviembre de 2008 a las 3:28 am
No sé cómo funcionan los premios Bitácoras o los de 20minutos pero eso de que eres mejor por tu popularidad, me molestaba mucho.
1 de Diciembre de 2008 a las 12:28 pm
[...] Por qué no me he presentado a los Premios Bitacoras.com [...]